Mostrando entradas con la etiqueta malestar docente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta malestar docente. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de mayo de 2010

Mi aventura de ser docente

Ya he leído y comentado la lectura de Esteve y me pareció sumamente interesante ya que a mi parecer expone a muy claramente la situación en un 99.99% de los inicios de todos los que emprenden la aventura de ser maestro.

Yo creo que “el malestar docente” guarda relación con casi todas las historias personales de los docentes.De manera particular cuando comencé mi labor docente, no tenía idea clara de cómo dar lo que se puede considerar una buena clase, casi todos los ensayos se convertían honestamente en error debido a que me enfoque a seguir modelos de maestros que yo había tenido a lo largo de mi vida. Las cosas comenzaron a caminar hasta que aprendí a observar las actitudes de los jóvenes con los que trabajaba, el por qué de sus acciones y sobre todo sus formas de aprender.

Las dificultades planteadas en lectura considero que no pudieron ser más precisas, el buscar la identidad profesional, el aprender a comunicarse e interactuar con los alumnos, el como manejar la disciplina, y por último como hacer llegar los contenidos según el nivel de nuestros alumnos, son en definitiva problemáticas cotidianas de los maestros. Lidiar con estas dificultades no es tarea fácil y se requiere de convicción y experiencia para ir venciéndolas; para ello es necesario realizar varias tareas como: el contextualizar el contenido de los programas de estudio, el colocarnos el traje de MAESTRO y no del alumno que está practicando como ser maestro, observar y entender las maneras de aprender de nuestros alumnos para tener un proceso de enseñanza-aprendizaje efectivo, el mantener una comunicación asertiva con los estudiantes para tener una buena interacción con ellos, y sobre todo darnos cuenta que los alumnos no son nuestros enemigos sino son mentes y personalidades que tenemos en nuestras manos y que somos capaces de influenciar y que al igual que nosotros, los alumnos son seres humanos, inmaduros tal vez, pero con sentido común capaz de razonar las cosas.
Finalmente es importante decir que es fundamental disfrutar el trabajo que uno realiza porque sino la tarea se nos hace muy pesada, hay que amar lo que hacemos para enfrentarnos a esta aventura de ser maestro.

Saludos cordiales a todos,

Néctar